MAMAS TUBEROSAS

Especialistas en el tratamiento de mamas tuberosas en Valencia

CORRECCIÓN DE MAMAS TUBEROSAS EN VALENCIA.

Las mamas tuberosas (o mamas tubulares) son resultado de una anomalía congénita que puede ocurrir tanto en hombres como en mujeres, afectando una mama o las dos. Durante la pubertad de las personas que padecen esta condición, el desarrollo mamario no se produce adecuadamente, apareciendo regiones fibrosas que restringen el crecimiento normal y la expansión natural de la mama. Las causas específicas de las mamas tuberosas son todavía desconocidas por la comunidad científica, aunque existen estudios publicados que han reportado la presencia de factores genéticos asociados a una alteración en los depósitos de colágeno.

Existen distintas técnicas para el tratamiento de las mamas tuberosas, en función de la severidad de la deformidad que presente cada paciente, y de sus propios objetivos estéticos y expectativas.  Valoraremos individualmente tu caso para plantearte las mejores opciones con el fin de alcanzar un resultado natural y armónico con tu cuerpo.

ASPECTOS GENERALES

Las mamas tuberosas constituyen una alteración del desarrollo de la mama, que se caracteriza entre otros rasgos, por el déficit de desarrollo del polo inferior mamario, un nacimiento de la mama demasiado estrecho, y con frecuencia, el aumento del tamaño de la areola y su herniación.

Existen diversas clasificaciones que evalúan la severidad de la afectación de la tuberosidad mamaria. De entre ellas las más utilizadas son:

Clasificación de tuberosidad mamaria de Grolleau et al1

  • Tipo I: Solo el polo inferior medial presenta déficit de volumen. Independientemente del volumen de la mama, su borde inferomedial presenta la forma característica de una S itálica, y su parte lateral presenta mayor volumen en comparación.
  • Tipo II: Los dos cuadrantes inferiores presentan déficit de volumen. La areola apunta hacia abajo, y el polo inferior es muy corto.
  • Tipo III: Los cuatro cuadrantes tienen déficit de desarrollo, y la base/nacimiento de la mama se encuentran muy reducidos, tanto en el eje horizontal como en el vertical.

Clasificación de mamas tuberosas de Von Heimburg et al2

  • Tipo I: Hipoplasia del cuadrante de la mama inferior y medial.
  • Tipo II: Hipoplasia de los dos cuadrantes inferiores de la mama, y presencia de suficiente piel en la zona infraareolar (polo inferior no excesivamente corto)
  • Tipo III: Hipoplasia de loas dos cuadrantes inferiores de la mama, y déficit marcado de piel en la zona infraareolar (polo inferior muy corto)
  • Tipo IV: Constricción mamaria severa, afectando a todos los cuadrantes, con base mamaria muy reducida.

¿En qué consiste la cirugía de corrección de mamas tuberosas?

Corregir las deformidades que presenta la mama y mejorar la asimetría que suele estar presente, para dotar al pecho de una forma más bonita y natural.

Para corregir la herniación y dilatación areolar que suele estar presentes, se realiza una cicatriz periareolar, que permite reducir el tamaño de la areola y tensarla, para evitar su protrusión.

Para redistribuir el conglomerado glandular, y expandirlo hacia los cuadrantes con déficit de volumen se aplican determinadas técnicas sobre la glándula que permitirán conseguir su expansión, para proporcionar una cobertura homogénea a la prótesis (en caso de que se utilicen) o redistribuir el tejido glandular en caso de que no se utilicen prótesis.

Para prolongar la longitud del polo inferior, se puede realizar un descenso parcial del surco, estando la agresividad de esta maniobra limitada por lo adherido y marcado que se encuentre el surco submamario preexistente.

Cuando existe mucho volumen mamario, o la mama se encuentra muy caída, puede ser necesario combinar las maniobras previas con la realización de una cicatriz en T invertida y mastopexia o mamoplastia de reducción.

Aumentar el volumen del pecho y dotarlo de mayor tersura

Para ello podemos recurrir al uso de implantes mamarios, o a la lipotransferencia. Para este fin, pueden emplearse prótesis redondas o anatómicas. Tanto el tipo de prótesis, como su tamaño, se definen tras tomar las medidas de las mamas, y en función de la anatomía de cada paciente, y sus deseos. Si quiere consultar más detalles sobre los tipos de prótesis existentes puede hacerlo haciendo click aquí.

Mamas tuberosas en Valencia

  1. En una cirugía de mamas tuberosas, el proceso de marcaje y diseño previo a la intervención es crucial, ya que marcaremos las referencias anatómicas que nos permitirán optimizar la posición de los implantes intraoperatoriamente, y corregir la forma tuberosa de las mamas. Se debe tener en cuenta que, aunque las mamas las observaremos generalmente durante la vida habitual en posición de bipedestación (de pie), durante la cirugía, la paciente permanece en decubito supino (tumbada boca arriba), por lo que las referencias anatómicas al tumbarse cambian de posición; lo que da aún más importancia al marcaje en bipedestación.
    • En esta primera fase de la cirugía de corrección de mamas tuberosas, marcaremos la línea media, la posición prevista para las prótesis, los márgenes del bolsillo mamario que diseñaremos, el punto de acceso al pectoral (en caso de colocar las prótesis en plano subpectoral), la posición de la cicatriz; que puede ser periareolar, submamaria, o con patrón de mastopexia (en T invertida).
  2. Una vez realizado el marcaje, se inicia la segunda fase de la intervención de corrección de tuberosidad mamaria, el proceso de la anestesia general. Se tomará una vía periférica para poder canalizar la medicación, se realizará el posicionamiento en la mesa de quirófano, y se introducirá la medicación anestésica.
  3. La operación de corrección de mamas tuberosas, comienza realizando el abordaje a través de las cicatrices previstas, ya sea solo un abordaje submamario, periareolar, o con patrón de mastopexia. A continuación, se prepara el bolsillo mamario, que es el nombre técnico que recibe el espacio en el que se alojará la prótesis. Ese bolsillo, puede realizarse por delante del músculo pectoral (subglandular), por debajo de la fascia del músculo pectoral (subfascial) y por debajo del músculo pectoral (subpectoral). Para evitar el sangrado durante la intervención, se utiliza en todo momento durante la disección un electrobisturí, tecnología que nos permite controlar cualquier tipo de hemorragia.
  4. Antes de colocar las prótesis, se realizan maniobras de tratamiento de la glándula, eliminando las bridas restrictivas, y facilitando su expansión y ajuste a la prótesis que se colocará posteriormente
  5. Una vez preparado el bolsillo mamario, realizamos una medición intraoperatoria del ancho del espacio generado, lo que nos permite optar por la prótesis que se ajuste de forma más precisa a la anatomía de nuestra paciente. En todas las operaciones de corrección de mamas tuberosas siempre disponemos de tres tamaños de prótesis en quirófano, que han sido seleccionados y consensuados previamente entre paciente y cirujano; y la única diferencia existente entre esas 3 prótesis son alrededor de 3-6mm de anchura.
  6. A continuación, se realiza un lavado del bolsillo mamario con una solución de antibióticos, que incluye Vancomicina, Gentamicina y suero fisiológico, con el objetivo de maximizar la limpieza y asepsia del procedimiento. Además, existen diversos estudios científicos que concluyen que existe una menor incidencia de complicaciones, como contractura capsular e infección, cuando se realiza este tipo de lavado previo a la implantación de las prótesis. También se sumergen las prótesis antes de su implantación en esa misma solución antibiótica. Aplicaremos también antiséptico (clorhexidina) en la piel en torno al punto de entrada de las prótesis.
  7. Tras colocar la prótesis en su posición, se realizan los ajustes finales, se procede al anclaje del surco (si es preciso) para contribuir a mantener la cicatriz en su posición, y se cierra la cicatriz con una sutura intradérmica que minimizará las cicatrices resultantes de la intervención de corrección de mamas tuberosas.
  8. Finalmente, colocaremos un vendaje compresivo, que contribuirá a mantener las prótesis en su posición, disminuir la inflamación y el riesgo de sangrado tras la intervención de mamas tuberosas.

Existen en general 3 tipos de abordajes (o cicatrices) en la cirugía de mamas tuberosas en Valencia, que dependerán del tipo de alteración que deba corregirse:

  • Abordaje submamario exclusivamente: En este caso, la cicatriz quedará oculta en el pliegue que se forma en la parte inferior de la mama. Este abordaje puede estar indicado en casos de mamas tuberosas grado I, que no presentan herniación ni gran dilatación areolar
  • Abordaje submamario y periareolar: En este caso, la cicatriz se realiza alrededor de la areola, y en el surco submamario. Este abordaje se utiliza en ciertos casos de mamas tuberosas de grado I-IV, en los que es necesario reducir el tamaño de la areola, corregir su herniación, y/o elevar levemente la mama (si existe caída o ptosis).
  • Abordaje tipo mastopexia, en T invertida: En estos casos, la cicatriz realizada es la misma de una mastopexia, en ancla o T invertida. Esta técnica se utiliza en los casos más severos, que presentan además de tuberosidad mamaria, caída o ptosis mamaria importante.

Nuestra preferencia en una operación de mamas tuberosas, por tanto, es la de individualizar el tipo de abordaje en función de cada paciente, teniendo en cuenta sus rasgos anatómicos, y también las preferencias personales.

La cirugía de mamas tuberosas en Valencia se realiza con anestesia general, generalmente realizándose un tipo de intubación menos invasiva que la habitual, mediante el uso de una mascarilla laríngea. 

Realizar una operación de mamas tuberosas en Valencia con anestesia local y sedación puede implicar un gran discomfort para la paciente, molestias y dolor durante el procedimiento, menor precisión, y mayor riesgo de contaminación de las prótesis; por lo que no consideramos que esté indicada

La cirugía de corrección de mamas tuberosas es un procedimiento que, realizado en las condiciones de seguridad adecuada, tiene riesgos limitados. No obstante, el hecho de introducir un material artificial en el cuerpo (el implante mamario), puede implicar una serie de complicaciones o problemas a medio y largo plazo, que pueden condicionar la necesidad de cambiar las prótesis.

A continuación, se explican algunas de las principales posibles complicaciones a corto plazo (en el primer mes después de la intervención de mamas tuberosas):

  • Infección de herida quirúrgica o de prótesis:Se trata de una complicación muy poco frecuente, ocasionada por la invasión de la herida o de la prótesis por flora bacteriana. Es muy raro que esta complicación tenga lugar más de 2 semanas después de la cirugía de mamas tuberosas. Para disminuir su riesgo de aparición, realizamos lavados intraoperatorios con antibióticos y antisépticos del bolsillo mamario, y pautamos antibiótico preventivo durante y después de la operación.
  • Hematoma o hemorragia: Al concluir la cirugía de mamas tuberosas no permanecerá ningún punto sangrante gracias a la hemostasia mediante el uso de la electrocoagulación. Sin embargo, durante el postoperatorio, un estornudo, una tos, un vómito, un mal movimiento o esfuerzo brusco, puede hacer que algún pequeño vaso sanguíneo del bolsillo mamario empiece a sangrar. Si eso sucede, y hay un drenaje, la sangre se evacuará y si el sangrado cede con compresión, no habrá que hacer nada más. Si la paciente no porta drenajes, habrá que entrar a quirófano para drenar los coágulos de sangre acumulados.

En cuanto a los riesgos a largo plazo tras una operación de mamas tuberosas, puede aparecer un ensanchamiento de las cicatrices, o aparición de cicatrización patológica, como cicatrices hipertróficas o queloideas. Estas alteraciones cicatriciales, dependen mucho de la predisposición individual de cada paciente a su aparición.

Otras complicaciones a largo plazo de la operación de corrección de mamas tuberosas, que además pueden condicionar la necesidad de recambiar las prótesis, son las siguientes:

  • Seroma tardío: Consiste en la acumulación de líquido seroso en la cavidad donde se alojan las prótesis. Normalmente, el seroma suele remitir espontáneamente con antiinflamatorios y antibioterapia preventiva tras la intervención de mamas tuberosas.
  • Rotura de prótesis: Aunque se trata de una complicación muy infrecuente con las prótesis de 5ª generación (las empleadas actualmente), se trata de una complicación que puede tener lugar. Gracias a la cápsula que envuelve las prótesis dentro del cuerpo, es altamente improbable que la silicona, aun estando las prótesis rotas, migren hacia otras regiones corporales. Tras la operación de mamas tuberosas, deberán realizarse controles ecográficos anuales para monitorizar el estado de las prótesis.
  • Contractura capsular: Cuando introducimos los implantes mamarios en el cuerpo en una cirugía de mamas tuberosas, el organismo genera una cicatriz circular que envuelve las prótesis mamarias y las mantiene aisladas de la circulación sanguínea. Esa cicatriz, recibe el nombre de cápsula. Con el paso de los años (generalmente entre 10 y 20 años), esa cápsula va engrosándose, pudiendo llegar a comprimir y deformar las prótesis, ocasionando una alteración estética.
    • Esto no es condición indispensable para realizar el cambio de prótesis si no existe dolor. En ocasiones, la cápsula engrosada ocasiona dolor por compresión o inclusión de alguna rama nerviosa sensitiva, lo cual supone clara indicación de recambio de prótesis. En casos muy aislados, la contractura puede aparecer de forma precoz (en menos de 5 años), o no aparecer hasta fases muy tardías (más allá de los 20 años).
  • Rotación de prótesis: Tras la cirugía de mamas tuberosas, las prótesis pueden rotar levemente. En el caso de las prótesis anatómicas, por su forma, una rotación, por leve que sea, puede ocasionar una deformidad perceptible. En el caso de las prótesis redondas, para que se produzca una rotación perceptible, las prótesis deben girarse por completo, situación que es muy poco probable, pero que se asocia con más frecuencia al uso de prótesis de gran tamaño

Además, en los últimos años se ha descubierto una rara complicación tras una intervención de mamas tuberosas, el linfoma anaplásico de células grandes, que se encuentra asociado a un tipo de prótesis que ya ha sido retirado del mercado hace unos años (Allergan macrotexturizadas, superficie llamada Biocell).

En diversos estudios, se ha observado una asociación del tamaño de la textura de la superficie de la prótesis, con la incidencia de este tipo de linfoma, siendo mucho más prevalente en pacientes portadoras de prótesis con superficie macrotexturizada (retirada del mercado), y mucho menos frecuente con prótesis microtexturizadas, y menos aún en nanotexturizadas o lisas. En varios estudios publicados recientemente, se observó una incidencia de esta complicación del 0,28% en pacientes portadoras de las prótesis mamarias retiradas del mercado (macrotexturizadas de Allergan)1, mientras que las prótesis microtexturizadas, tuvieron una incidencia de 0,002%, es decir, 1 de cada 36730 mujeres portadoras de prótesis2.

 

Bibliografía

  1. Santanelli di Pompeo F, Sorotos M, Clemens MW, Firmani G; European Association of Plastic Surgeons (EURAPS) Committee on Device Safety and Development. Breast implant-associated anaplastic large cell lymphoma (BIA-ALCL): review of epidemiology and prevalence assessment in Europe.Aesthet Surg J. 2021; 41:1014–1025.
  2. Loch-Wilkinson A, Beath KJ, Magnusson MR, Cooter R, Shaw K, French J, et al. Breast implant-associated anaplastic large cell lymphoma in Australia: a longitudinal study of implant and other related risk factors.Aesthet Surg J. 2020; 40:838–846.

La cirugía de mamas tuberosas en Valencia puede realizarse mediante régimen ambulatorio (sin pasar la noche en el hospital) o con 1 día de ingreso. En este sentido, la decisión depende de cada paciente, ya que la seguridad de la realización del procedimiento de mamas tuberosas de manera ambulatoria está garantizada, y es un modo de proceder habitual. No obstante, muchas pacientes prefieren pasar la noche en el hospital para aumentar la sensación de seguridad que les transmiten los cuidados postoperatorios hospitalarios tras su intervención de mamas tuberosas. 

Generalmente, las pacientes que proceden de provincias más lejanas para someterse a una operación de mamas tuberosas suelen optar por pernoctar una noche en el hospital (ya que igualmente, tendrían que pasar esa noche en un hotel), pero los procedentes de provincias cercanas como Albacete, Teruel, Castellón, Alicante o municipios de Valencia, optan con cierta frecuencia por realizar el procedimiento de forma ambulatoria.

En el postoperatorio de una cirugía de mamas tuberosas en Valencia existen una serie de medidas que permiten optimizar la recuperación y disminuir la posibilidad de presentar complicaciones: 

  • Tras la operación de mamas tuberosas colocaremos un vendaje compresivo, que deberá mantenerse en posición hasta la primera revisión que realicemos en consulta, que tendrá lugar a las 48-72 horas después de la operación. Después, cambiaremos el vendaje por un sujetador compresivo, más confortable, que deberá utilizarse las 24 horas del día durante 1 mes, retirándolo únicamente para la higiene personal
  • Dormir en decúbito supino (boca arriba) durante al menos 3 meses. Debe evitarse dormir en decubito prono (boca abajo) o de lado, ya que esas posiciones pueden hacer que las prótesis se desplacen y se produzca una deformidad de las mamas.
  • Evitar cargar peso con los miembros superiores, y no levantar los brazos más allá de la línea horizontal. Estas restricciones deben cumplirse de forma aún más estricta cuando la prótesis se encuentra por debajo del músculo.
  • Cura diaria: Aplicando clorhexidina sobre los steri-strips (tiritas) que cubren las incisiones realizadas en la operación de mamas tuberosas.
  • Tomar la medicación pautada: Habitualmente, un antibiótico para prevenir infección de las heridas y medicación analgésica para optimizar el control del dolor.
  • No conducir hasta pasados 15 días desde la operación de aumento de mamas tuberosas.
  • A partir del mes de la operación de mamas tuberosas se puede reanudar actividad deportiva que implique hacer esfuerzos con los brazos.
  • Una vez se retiran los puntos, debe comenzar a aplicarse crema hidratante sobre las cicatrices y evitar la exposición solar de las cicatrices durante un año (incluso en días nublados), para garantizar la mejor cicatrización posible tras la intervención de mamas tuberosas.

Recibimos habitualmente pacientes para operarse de corrección de mamas tuberosas procedentes de otras regiones, aunque especialmente suelen acudir pacientes de provincias adyacentes como Albacete, Castellón, Teruel, o pueblos de Valencia. En todos los casos, además de las visitas presenciales, ofrecemos la posibilidad de disponer de contacto directo constante, y de hacer seguimiento por videoconferencia.

El postoperatorio de una cirugía de mamas tuberosas en Valencia no suele ser doloroso. El momento en el que puede haber más molestias es durante la primera noche después de la cirugía. No obstante, para que eso no sea así, nuestro anestesista realiza un bloqueo de larga duración de los nervios sensitivos de la zona pectoral, para disminuir el dolor en esas primeras horas tras la operación de corrección de mamas tuberosas.

Además, pautaremos medicación analgésica de potencia suficiente para que se alcance un adecuado control de las molestias durante el postoperatorio precoz. Es muy importante cumplir estrictamente con los horarios de las pautas analgésicas para que estas logren realizar su efecto óptimo.

A la hora de realizarse una cirugía de mamas tuberosas en Valencia no existen motivos relevantes que justifiquen la realización de este procedimiento en ningún momento específico del año. Especialmente en época de verano, cuando se vaya a realizar una exposición al sol en ropa interior o biquini, es recomendable aplicar protección solar aún debajo de la ropa interior o de baño, ya que la radiación UV afecta negativamente la evolución de las cicatrices producidas por la operación de mamas tuberosas, puede empeorar sus resultados, y puede ser capaz de atravesar tejidos sintéticos.

Lo que sí se deberá tener en cuenta es que, después de la cirugía de mamas tuberosas, es necesario mantener un periodo de reposo en el que no se realicen esfuerzos con los brazos durante al menos 2 semanas (en función de cada caso, y de cada tipo de actividad o trabajo).

Tras someterse a una cirugía de mamas tuberosas en Valencia, evidentemente los resultados se observan de forma inmediata. No obstante, tras la cirugía de mamas tuberosas, se produce un proceso inflamatorio importante (especialmente si las prótesis están posicionadas en un plano subpectoral), y las mamas presentaran un aspecto inestético y una consistencia dura hasta que remita ese proceso inflamatorio.

Generalmente, al mes de la cirugía de mamas tuberosas, la inflamación habrá remitido casi por completo, y el resultado se parecerá al que tendremos como definitivo.

No obstante, el resultado estético final, será el que observemos a los 6 meses de la operación de mamas tuberosas, ya que durante ese periodo de postoperatorio precoz, la piel puede estirarse, la prótesis puede desplazarse levemente, y persiste un grado leve de inflamación que también tiene que terminar de remitir.

El factor más determinante que va a condicionar el tiempo que dure la baja laboral tras una cirugía de mamas tuberosas en Valencia es el tipo de esfuerzos físicos que deban realizarse en el trabajo. Un trabajo de oficina, que no implique realizar actividad física o cargar pesos, podría retomarse hasta una semana después de la cirugía de mamas tuberosas, aunque dos semanas de reposo serían más aconsejables, ya que es el momento en el que se retirarían los puntos.

En el caso de trabajos que requieran mayor esfuerzo físico, el periodo de reposo óptimo es de 4 semanas tras la cirugía de mamas tuberosas, para tratar de garantizar que no exista un desplazamiento de las prótesis condicionado por la realización de esos esfuerzos. 

No obstante, debe tenerse en cuenta otro factor determinante del tiempo de reposo físico postoperatorio tras la intervención de mamas tuberosas, que es el plano en el que se hayan colocado las prótesis. Cuando los implantes se encuentran por debajo del músculo pectoral, se podrán ver más afectadas por los esfuerzos físicos, pero cuando se encuentran en un plano subglandular o subfascial, la actividad física puede reanudarse antes, ya que el movimiento del pectoral no comprimirá la prótesis.

Existe el mito de que las prótesis mamarias pueden estallar cuando una persona portadora de implantes mamarios viaja en avión. Este mito se popularizó en España a raíz de una serie de noticias que surgieron en relación a la actriz Ana Obregón, no obstante no existe ningún fundamento científico que justifique esta posibilidad. 

Cualquier persona portadora de prótesis mamarias tras una operación de mamas tuberosas puede viajar en avión, sin temor a que ello pueda aumentar la incidencia de complicaciones.

Antes de proporcionar una respuesta directa a esa cuestión, se debe tener en cuenta que, a la hora de dar lactancia materna, en la población general existe un determinado porcentaje de posibilidades de que una mujer sana no pueda dar pecho (independientemente de si se opera o no de mamas tuberosas).

El riesgo de interferencia con la lactancia materna depende del tipo de cirugía de mamas tuberosas realizada, especialmente de si en la cirugía se produce la sección de las glándulas o conductos galactóforos. Este riesgo es mayor, cuando se realiza una cicatriz periareolar, o tipo mastopexia en T. 

En el caso del tratamiento de las mamas tuberosas, uno de los pasos quirúrgicos implica la apertura de la glándula mamaria para conseguir su expansión, por lo que el riesgo de interferencia con la lactancia es mayor que en un aumento de pecho simple.

En el caso de una elevación de pecho con prótesis o mastopexia; o el de una reducción mamaria, la cicatriz en T implica mayor posibilidad de interrumpir los conductos de las glándulas que producen la leche materna, por lo que el riesgo de no poder dar lactancia es mayor.

Durante el embarazo y la lactancia es habitual que se produzcan cambios importantes a nivel estético en las mamas. Generalmente, se produce un aumento de su tamaño que, tras el cese de la lactancia, disminuye notablemente, favoreciendo el descolgamiento y la caída de las glándulas mamarias. Sin embargo, estas modificaciones de las mamas no tienen lugar en todos los embarazos, por lo que no siempre va a influir en una operación de mamas tuberosas.

Por lo tanto, cuando tiene lugar un embarazo después de realizar una operación de mamas tuberosas, existe la posibilidad de que tenga lugar un empeoramiento estético del resultado a consecuencia de los cambios que se asocian al embarazo y a la lactancia. No obstante, este empeoramiento estético no sucede en todos los casos.

Por este motivo, nuestra recomendación es que, si se prevé quedarse embarazada a medio plazo, se debería retrasar la cirugía de mamas tuberosas hasta que se sepa con claridad que no se prevé tener más hijos; con el objetivo de asegurar resultados y evitar la necesidad de cirugías secundarias.

Aunque existe la creencia de que la interrupción artificial de la lactancia puede evitar que tenga lugar la alteración estética de la mama secundaria a la lactancia materna, el propio embarazo, sin lactancia de por medio, puede ser suficiente para producir un empeoramiento notable de la estética mamaria tras una cirugía de mamas tuberosas en Valencia.

Después de la colocación de prótesis mamarias en una operación de mamas tuberosas, la creencia popular de que las prótesis deben cambiarse cada 10 años, es un falso mito que nada tiene que ver con la realidad. Los implantes mamarios deben reemplazarse únicamente cuando surgen complicaciones relacionadas con el uso de las prótesis, como contractura capsular grado IV de Baker, o rotura de las prótesis. 

Estas complicaciones suelen aparecer en torno a los 15-20 años después de la operación de mamas tuberosas. No obstante, existen también casos infrecuentes en los que estas complicaciones pueden aparecer de forma precoz, antes de los 5-10 años, y otros casos en los que pueden aparecer de forma tardía, más allá de los 20-30 años.

Después de concluir la lactancia, se deben esperar entre 3 y 6 meses para poder someterse a una operación de mamas tuberosas o aumento de pecho en Valencia, Castellón, Albacete, Teruel.

Nuestro precio de una cirugía de mamas tuberosas para nuestros pacientes de Valencia, Castellón, Alicante y Teruel, puede variar en función del tipo y marca de prótesis que se utilicen, de las variantes anatómicas que presente cada paciente y las técnicas que deban emplearse, que pueden condicionar un tiempo de cirugía mayor. Una operación de mamas tuberosas en Valencia tiene los siguientes costes aproximados:

  • Corrección de mamas tuberosas con prótesis redondas: 5000-6200€
  • Corrección de mamas tuberosas con prótesis anatómicas: 5600-6800€

Resultados de CORRECCIÓN DE MAMAS TUBEROSAS - Antes y después

Caso 1

Mamas tuberosas en Valencia

Mamas tuberosas grado II, asimétricas, areola muy dilatada y ptosis. Mastopexia en T en mama derecha , periareolar en izquierda + Prótesis redondas 240cc’s, proyección moderada

Caso 2

Mamas tuberosas resultados

Mamas tuberosas grado II, areola dilatada. Abordaje periareolar y por el surco + Prótesis redondas 350cc’s, proyección alta, en plano dual subpectoral tipo III

Caso 3

Mamas tuberosas fotos

Mamas tuberosas grado II, areola dilatada. Abordaje periareolar y por el surco + Prótesis redondas 300cc’s, proyección alta, en plano dual subpectoral tipo III

Caso 4

Mamas tuberosas en Valencia resultados

Mamas tuberosas grado II, areola dilatada. Abordaje periareolar y por el surco + Prótesis redondas 325cc’s, proyección alta, en plano dual subpectoral tipo III

Caso 5

Mamas tuberosas Castellón

Mamas tuberosas grado II, areola dilatada. Abordaje submamario + Prótesis redondas 325cc’s, proyección alta, en plano dual subpectoral tipo III

Caso 6

Mamas tuberosas Alicante

Mamas tuberosas grado IV, gran asimetría. Abordaje periareolar y por el surco + Extirpación glándula derecha + Prótesis redondas 355cc’s, proyección alta

Caso 7

Mamas tuberosas Teruel

Mamas tuberosas grado III. Abordaje submamario + Prótesis redondas 275cc’s, proyección alta, en plano dual subpectoral tipo III

Dres. Elena García Vilariño y Enrique Salmerón

Los Dres. Elena García Vilariño y Enrique Salmerón son un equipo de cirujanos especialistas en cirugía plástica, estética y reparadora. Han desarrollado una extensa actividad académica, con más de 70 publicaciones científicas y tesis doctoral con calificación Sobresaliente Cum Laude. Esto les ha reportado reconocimientos profesionales de gran prestigio: como los premios de Investigación de las Reales Academias de Medicina y Cirugía de Cataluña, Baleares, Cádiz y Valladolid, el Instituto Médico Valenciano, los premios de investigación del Hospital La Fe, o el premio nacional de Sanitas.

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Bibliografía

1. von Heimburg D, Exner K, Kruft S, et al.. The tuberous breast deformity: classification and treatment. Br J Plast Surg. 1996;49:339–345. [PubMed]
2. Grolleau JL, Lanfrey E, Lavigne B, et al.. Breast base anomalies: treatment strategy for tuberous breasts, minor deformities, and asymmetry. Plast Reconstr Surg. 1999;104:2040–2048. [PubMed]