TOXINA BOTULÍNICA

Especialistas en infiltración de botox en Valencia y Albacete​

TOXINA BOTULÍNICA

Una de las técnicas por excelencia para el tratamiento y prevención de los signos del envejecimiento facial es la toxina botulínica, conocida popularmente como bótox. Este tratamiento no quirúrgico es utilizado desde hace años para el tratamiento de arrugas faciales, y para prevenir su aparición.

ASPECTOS GENERALES

La toxina botulínica es una sustancia que se aplica con el objetivo de debilitar parcialmente algunos de los músculos faciales cuya contracción excesiva hace que se formen las arrugas. Es imprescindible ser consciente antes de someterse a un tratamiento con toxina de que las arrugas que ya están marcadas en la piel en reposo, pueden obtener mejoras llamativas con su aplicación, pero en ciertos casos, esa mejora no se traduce en su desaparición completa.

Las técnicas de infiltración y el conocimiento científico sobre este producto han evolucionado notablemente en los últimos años, lo que ha permitido que se puedan conseguir resultados espectaculares, sin alterar la naturalidad del rostro, y aumentando notablemente la seguridad de su uso.

¿Qué tipos de arrugas pueden tratarse con toxina botulínica?

Las arrugas que pueden ser tratadas con toxina botulínica son principalmente: Arrugas frontales, Arrugas del entrecejo y Arrugas de las patas de gallo.

Para el tratamiento de las arrugas o pliegues de otras partes del rostro, como las ojeras, el surco nasogeniano, las líneas de marioneta, el código de barras o los pómulos, es necesario utilizar ácido hialurónico.

 

Además, la toxina botulínica puede ser utilizada para definir el óvalo facial, adelgazar el rostro, y a la vez, tratar el bruxismo, mediante la inducción de la relajación y atrofia parcial del músculo masetero. Otra indicación muy útil y efectiva para la que puede emplearse la toxina es en el tratamiento de la hiperhidrosis o hipersudoración de cualquier región del cuerpo.

¿Cuánto tiempo dura el efecto de la toxina botulínica?

El tiempo de efecto de la toxina botulínica puede variar entre 3 y 6 meses, siendo su duración más habitual de entre 4 y 5 meses. Esta variabilidad depende principalmente de las características propias del paciente y de la zona tratada, ya que no se ha demostrado que los distintos tipos de toxina posean tiempos de duración diferentes.

A medida que la contracción muscular recupera su intensidad en torno al cuarto o quinto mes, las líneas de expresión vuelven a aparecer progresivamente. No obstante, debido al tiempo prolongado de inmovilización parcial de los músculos, las arrugas no vuelven a aparecer con la intensidad previa. Además, si se mantiene de forma continuada el tratamiento con toxina botulínica antes de la reactivación completa de los músculos, la mejoría de las arrugas sigue progresando tras cada tratamiento. Esto se debe a que al debilitar los movimientos que marcan los pliegues de la piel, las arrugas más profundas van desmarcándose.

¿Qué tipos de toxinas botulínicas existen?

Aunque la toxina botulínica se conoce comúnmente como bótox, éste es realmente el nombre de una de las marcas comerciales que ofrece el producto. De hecho, la misma compañía, ofrece su toxina botulínica en dos formatos, denominándose uno de ellos Vistabel® y la otra Botox®. Sin embargo, no existe ninguna diferencia entre ambos productos salvo la cantidad de toxina que contienen. Las otras marcas presentes en el mercado que ofrecen toxina botulínica, se denominan Dysport® o Azzalure®, y Xeomin®. Dysport® y Azzalure®, al igual que Botox® y Vistabel®, son el mismo producto.

Las diferencias entre la gama Dysport® y la gama Botox® son mínimas, ya que en ambos casos se trata de toxina botulínica tipo A unida a una proteína. En el caso de Xeomin®, se trata de la única opción compuesta exclusivamente por toxina botulínica tipo A, sin que ésta se encuentre unida a proteína alguna. La principal ventaja que aporta la existencia de distintos tipos de toxina, es que en el caso de que un paciente desarrolle tolerancia a una de las formas comerciales, lo que hace que el producto pierda su efectividad; se puede recurrir a otro tipo de toxina para continuar aplicando su efecto rejuvenecedor.

TRATAMIENTOS CON TOXINA BOTULÍNICA

Arrugas de expresión

Bruxismo

Hipersudoración

Dres. Elena García Vilariño y Enrique Salmerón

Los Dres. Elena García Vilariño y Enrique Salmerón son un equipo de cirujanos especialistas en cirugía plástica, estética y reparadora. Han desarrollado una extensa actividad académica, con más de 70 publicaciones científicas y tesis doctoral con calificación Sobresaliente Cum Laude. Esto les ha reportado reconocimientos profesionales de gran prestigio: como los premios de Investigación de las Reales Academias de Medicina y Cirugía de Cataluña, Baleares, Cádiz y Valladolid, el Instituto Médico Valenciano, los premios de investigación del Hospital La Fe, o el premio nacional de Sanitas.

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Si deseas recibir información sobre el tratamiento en Valencia, puedes solicitar cita con los Dres. Elena García Vilariño o el Dr. Enrique Salmerón, para obtener una valoración personalizada de tu caso y recibir información detallada de todo el proceso.